viernes, 15 de abril de 2016

Poema (sin título) de Gustavo BORGA (Villa Nueva)




Imagen: Google



               no
               flota
               está
               colgado
               del
               techo
               con
               una soga
               del
               cuello
               está
               colgado
               no
               no
               flota
               la
               muerte
               lo ha
               iluminado

De "Como un corazón" // Borde Perdido Editora 2016


viernes, 11 de marzo de 2016

XXII. Poema de BRUNO DI BENEDETTO (Avellaneda)



Imagen: Salvador Dalí




La espera sueña con orgías inesperadas.
Pero se despierta húmeda y sola:
no hay otra espera que ésta. 

De Crítica de la espera. Colección El carterista de Bresson. Ediciones de La Eterna. 2015.








jueves, 10 de marzo de 2016

PUEDO ENGAÑAR AL RÍO EN ESTE NADO. Poema de María Belén AGUIRRE (San Miguel de Tucumán)





Imagen: Arno Minkkinen



Fingir que he muerto
dejándome arrastrar
por la corriente.

Ser el pez que nadie quiere.
O el cadáver dilecto
de este fango.

De BALUMBA. Para una ética del caos. 2015

miércoles, 6 de enero de 2016

MUJERES poema de ADRIANA MAGGIO (Buenos Aires)








Imagen: Carstel Witte






Cuando cae la noche
sobre los cristales
y sobre los lápices.
Cuando el árbol pierde
su cuerpo
y desborda sombra
sobre las raíces.
Cuando las abejas liban
sangre, 
como mosquitos
y los guerratenientes 
juegan a los dados
con los ojos
de los perseguidos
(ahora ven,
ahora no ven,
ahora nos ven).
Cuando la vida y la muerte
corrompen el aire.
Cuando callan los números
y los astros
y los dioses
y no hay voz que dibuje
la forma desconocida
de la confianza.
Ellas cavan un cauce
en el desierto
y se hacen río
antes de que salga el sol.




miércoles, 9 de diciembre de 2015

AFINIDAD NATURAL. Poema de Camila URENDA (Villa María)





Imagen: Brooke Shaden



A mi,
que sólo conozco
velas en la oscuridad
y vías de trenes olvidados,
nudillos morados
como las galaxias
que solía haber en
estos ojos arruinados
que hoy miran
con recelo a la piel
que acaricia la tuya,
a mi,
siempre separada
de esa regularidad
maldita,
maldita yo,
muda intermitente
ajena a la vida como tal,
convaleciente en
mis fantasías.
Sabiendo que
convierto la tinta
en sangre, dime
¿Cómo es que
pudiste dejarme?










martes, 8 de diciembre de 2015

QUINIELA. Poema de Cristina RAMB (Córdoba)





Imagen: Google




Le juego al 47,
nunca me gustaron los juegos azar
sin embargo, cada tanto, siento la necesidad de parar en la quiniela y apostarle a sus dos cifras.
Se lee en la vidriera de los sueños: 47: El muerto.
El número me persigue
compro una moto y su patente lo lleva
desde entonces todos los días aparece en la ciudad como mínimo tres veces.
Un muerto me persigue
me lleva pegada a él.
La muerte como un juego de azar con el mazo marcado.
Esa, a la que nunca nadie le ganó nada
pretendo que sea la causa de mi fortuna,
que un día de repente me sorprenda sacándome de pobre.
Cuando ella venga y me quite los anillos
me  arruine el peinado, me dibuje las ojeras.
El premio mayor  a la cabeza será suyo.
Sumará mis monedas apostadas
y se las regalará a Caronte para el traslado.
La soberana indeseada me convertirá en un 47
el muerto que todos llevamos dentro.
Puedo apretarme el seno izquierdo, tirarle sal en la puerta
colgar de mi cama cinco estampitas
enamorarme, escribir tres libros de poemas más
leer a Buda, Osho, Krisna, Cristo, Bucay   y Coelho
Seré un 47 cuando menos me lo espere y a la hora en punto.
Le juego, la desafío  a que me pague la factura de la luz.
Ese muerto tiene mi cara, maneja una moto por la ciudad de los locos
se rié a carcajadas para no oír sus propios pasos.
Me enamoro igual, me apresuro, escribo, sueño, bailo
saco la lengua a las carrozas fúnebres.
Le apuesto al 47.
Soy un número a la cabeza y a los diez que va a salir tarde o temprano
Seguramente el día en que no lo haya jugado.




domingo, 1 de noviembre de 2015

CHICAS CORRECTAS. Poema de Raquel Graciela FERNÁNDEZ (Buenos Aires)


Imagen: Claudia Rogge



Extraído del blog de Emma GUNST



A Adriana

Nosotras,
las que también crecimos con Videla;
las que supimos que el silencio es salud
cosiéndole y descosiéndole la boca a las muñecas
a la hora en que la abuela dormía la siesta;
las que fuimos mujeres maravilla, mujeres biónicas,
mujeres desnudas debajo de guardapolvos tableados,
mujeres húmedas, mujeres aburridas;
las que aprendimos a no pisar el césped,
a poner la basura en su lugar,
a cederle el asiento a las embarazadas y a los ancianos,
a descender por la puerta trasera;
las que levantamos la mano cuando queríamos hablar,
cuando queríamos hacer pis,
cuando queríamos llorar a los gritos;
las que cosimos, bordamos,
abrimos algunas puertas y nos tragamos las llaves de otras;
las que acunamos bebés de Yoli Bell,
bebés de ilusión, bebés de verdad;
las que nunca tuvimos sexo con dos hombres a la vez,
o con tres o con cuatro;
las que jamás nos teñimos el pelo de rosa
ni cultivamos una plantita de cannabis en la terraza
queremos saber
en qué nos equivocamos.