domingo, 18 de enero de 2015

Poema de JOSÉ JOAQUÍN PASOS (Nicaragua. 1914-1947).






Es el dolor entero.

No pueden haber lágrimas ni duelo


ni palabras ni recuerdos,


pues nada cabe ya dentro del pecho.


Todos los ruidos del mundo forman un gran silencio.


Todos los hombres del mundo forman un solo espectro.


En medio de este dolor, ¡soldado!, queda tu puesto


vacío o lleno.


Las vidas de los que quedan están con huecos,


tienen vacíos completos,


como si se hubieran sacado bocados de carne de sus 
cuerpos

Asómate a este boquete, a éste que tengo en el pecho,


para ver cielos e infiernos.


Mira mi cabeza hendida por millares de agujeros:


a través brilla un sol blanco, a través un astro negro.


Toca mi mano, esta mano que ayer sostuvo un acero:


¡puedes pasar en el aire, a través de ella, tus dedos!


He aquí la ausencia del hombre, fuga de carne, de 
miedo,

días, cosas, almas, fuego.


Todo se quedó en el tiempo. Todo se quemó allá lejos

2 comentarios:

  1. Todo se quedó en el tiempo . Todo se quemó allá lejos.
    Un poeta tremendo y hay belleza incluso en la dureza de las palabras. Murió a los 32 años y nos privó de más belleza, de esa que latiga en el corazón para desarmarnos o que reflexionemos. Un poco más de sus versos....
    Somos la orquídea del acero, / florecimos en la trinchera como el moho sobre el filo de la espada, / somos una vegetación de sangre, / somos flores de carne que chorrean sangre, / somos la muerte recién podada.
    Gracias Griselda por publicar y difundir.

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  2. Cicatriz eterna dejan las batallas. Hasta soñé con esto suavizado en un muchachito sano que en su vida le quedó el acné. Pienso que este poema es una quemadura que siente el lector y queda con él. El poeta sabe quemar con las palabras

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